Veinte años del Premaster-Programa de profundización en la problemática de la empresa (II)

Palabra dirigidas por Martín Caselli, EL DÍA 11 DE ABRIL DE 2012 EN EL ACTO DE FESTEJO DE LOS 20 AÑOS DEL PROGRAMA.

 

Hace años, casi sin darme  cuenta entré a un club. Su antesala, fue el ámbito de  la Universidad Austral –donde hice mi maestría- y luego a través de relaciones, personas, personajes, y la práctica docente, fui descubriendo que estaba dando clases en el curso de Premaster entre cuyos fundadores se encontraba Manuel Alvarez Trongé, de experiencia y brillo internacional que –sin saberlo él- me había conducido a descubrir interesantes tesis en artículos doctrinarios que hice propios (no por plagio sino por convencida internalización). Advertí también que este curso tenía la impronta propia de verdaderos precursores en el acto de educar, en el pensar, en el innovar. Uno de ellos, el primer decano de una facultad de derecho que revolucionó el status quo educativo de entonces (Roberto Bosca). Otro, alguien que de muy joven forjó un destacado lugar en el mundo jurídico, tanto que en la actualidad es unos de los miembros titulares de la academia nacional de derecho, más jóvenes. Me refiero a Alfonso Santiago.

Con este panorama, claro que quise entrar y permanecer!!! Fue sentirse parte de un mundo que a través del hábito virtuoso de estudiar nos permitía llegar mejor y diría que hasta casi exquisitamente a nuestro clientes. Nos dio una ventaja comparativa que hoy es reconocida en el ambiente legal y empresario.

Descubrí que –tal como lo predijo Nicolás Boilleau- nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía. Sin embargo –agrego yo- estudiando, no nos convertimos simplemente en más estudiosos sino que nos convertimos en más pensantes.

Ese pensar es el que promovemos y con el que nos sentimos acompañados fraternalmente tanto por el CUDES (representado aquí por Laureano Mones Cazón) como por la facultad de derecho de esta universidad a quien saludamos en la persona de su vicedecano, aquí presente.

En el Premaster –afortunadamente- atacamos de manera especial el postulado del Comodus Viscach de María Elena Walsh en cuanto dice “lo que tengas que pensar no lo pienses por tu cuenta.”

Más que nunca hoy, pensamos por nuestra cuenta y descubrimos por nuestra cuenta, pero lo hacemos con la riqueza agregada que aporta la participación colectiva en una clase. Allí la experiencia es recíproca y tendemos a que rápidamente ese pensar se traduzca en práctica profesional concreta. En este sentido va nuestro especial agradecimiento a profesores, padrinos y coordinadores generales que en todos estos años compartieron fielmente esta visión y fueron catalizadores de las capacidades de nuestros alumnos.

Especial párrafo merece el valiosísimo aporte de Susy Bello Knoll durante década y media. Hasta ahora sabíamos que a los huracanes y torbellinos se les ponía nombre. Lo que no sabíamos es que a algunos torbellinos también se les daba matrícula de abogado y de contador.  En el caso de Susy, un torbellino virtuoso, generoso de sí que ha enriquecido y jerarquizado el Premaster con una característica que la hace única y que consiste en un amor entrañable por profesores y alumnos, un amor “de verdad” y nada empalagoso que inmediatamente se traduce en actividades concretas, clases, consejos y también multiple choices.  Cumplimos con la formalidad de decir que la vamos a extrañar, aunque –conociéndola- sabemos que seguirá bien presente.

Invitamos  a todos a engrosar la nómina de este club. A los profesores y padrinos, que sigan con su aporte único y a los egresados que con su propio testimonio atraigan a muchos a este lugar para cultivar el hábito de estudiar/pensar “por nuestra cuenta” que tanto bien hace a la profesión y a las empresas que asesoramos.

Martín Caselli, Sergio Delgado y Susy Bello Knoll



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